No importa que uses otros métodos anticonceptivos efectivos para prevenir el embarazo como la píldora, la inyección o el parche. La única manera para protegerte del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) es usar preservativo cada vez que tengas relaciones sexuales.
El preservativo es el único método, además de la abstinencia, que puede protegerte tanto de embarazos como del VIH/sida y otras ITS. Para que la protección sea efectiva debes usarlo correcta y consistentemente cada vez que tengas relaciones sexuales.
Los condones deben mantenerse en un lugar fresco y seco para prevenir roturas o filtraciones.
El envoltorio debe abrirse cuidadosamente por uno de sus extremos, evitando los dientes o tijeras para no romperlo.
Usa el preservativo prelubricado, o aplícale una pequeña cantidad de lubricante a base de agua, por dentro y por fuera, para prevenir roturas. No deben usarse lubricantes a base de aceite, como vaselinas, lociones para el cuerpo, o aceites minerales o vegetales, porque pueden romper el látex, reduciendo la efectividad del preservativo.
El preservativo debe colocarse antes de comenzar la relación sexual, ya que la pre eyaculación, el líquido mucoso y transparente que no es semen, puede contener semen y puede transmitir VIH y otras ITS.
El preservativo debe colocarse cuando el pene esté erecto, dejando un espacio en la punta para recibir el semen. Es necesario apretar la punta del preservativo con los dedos pulgar e índice para sacar el aire y evitar que se rompa.
Desenrolla y estira el preservativo a lo largo del pene hasta llegar a la base. Hay que asegurarse de que no queden burbujas de aire para que no se rompa y que encaje cómodamente para que no se salga durante la relación sexual.
Si empiezas a ponerte un preservativo por el lado incorrecto y no puede desenrollarse, no lo uses, usa otro.
Al terminar la relación, y antes de que el pene esté fláccido, retira el preservativo cuidando que no se derrame semen.
Hazle un nudito y tíralo.
Abstinencia significa no tener relaciones sexuales (ni orales, ni anales ni vaginales) ni realizar ningún tipo de actividad que implique el contacto de fluidos corporales. Es una forma de posponer los riesgos físicos y emocionales que puede generar una relación sexual hasta el momento en el que te sientas listo para hacerlo. La abstinencia es un efectivo método de prevención de embarazos no deseados y del VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
La abstinencia funciona como método de prevención siempre que no tengas relaciones sexuales de ningún tipo. Si decides tener sexo, tendrás que elegir otro método para cuidarte.
Puedes decidir practicar la abstinencia aunque hayas sido sexualmente activo anteriormente. Es importante que puedas hablarlo con tu pareja y explicarle por qué es importante para ti.
Para evitar la transmisión del virus de la madre al bebé se recomienda que toda mujer embarazada se realice el análisis de VIH con el primer control de su embarazo. Si el resultado es positivo, se recomienda que la embarazada siga las indicaciones médicas y aplique las medidas de cuidado para evitar la transmisión al bebé: control y tratamiento clínico y suspensión de la lactancia materna.
La única manera de saber si alguien contrajo el VIH es a través de una prueba de laboratorio. Muchas personas que viven con VIH se encuentran saludables y no saben que lo tienen, por eso es importante que realices la prueba. Habla con tu pareja para hacerse juntos el análisis y recuerda que hacerse la prueba no reemplaza la protección.
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